Angustioso y milagroso rescate de un hombre al agua

 
1 de enero de 1568. Pacífico sur. Primera expedición de Álvaro de Mendaña.


En noviembre de 1567 partían dos naves desde el puerto de El Callao (Perú) para explorar el Pacífico Sur, bajo el mando de Álvaro de Mendaña. Al cabo de mes y medio de navegación, habían recorrido más de 5.000 millas náuticas hacia el oeste y seguían avanzando sin haber divisado tierra alguna. Durante la noche de Año Nuevo, un hombre cayó al agua accidentalmente desde el navío «Los Reyes», nao capitana. Acompáñanos a conocer la extraordinaria narración de lo que entonces sucedió.
 

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Tannhauser Estudio


Son las palabras del propio Mendaña las que nos cuentan este angustioso episodio que, por fortuna, tuvo un final feliz. Lo hizo en un documento manuscrito que se encuentra en el Archivo General de Indias, y que podemos leer íntegramente aquí (en folios 1r y 1v).

Álvaro de Mendaña contaba que, siendo ya de noche, el día de Año Nuevo de 1568 se encontraba en la popa del navío, sentado junto al piloto Hernando Gallego, y entonces oyeron un golpe en el mar. Reaccionaron enseguida y dieron aviso a los demás.


Oymos un golpe en el agua y dixo Hernando Gallego: ¡hombre a la mar!


Al asomarse a la borda reconocieron a quien había caído. Se trataba de un hijo mestizo de Pedro de Ceballos. Mientras el muchacho daba voces pidiendo auxilio, desde la nao le tiraban cabos a los que pudiera aferrarse. No tuvo suerte, pues no pudo asirse a ninguno, y la nao mientras tanto seguía avanzando, dejándolo atrás. Se dio orden inmediatamente de amainar velas, mientras el joven seguía gritando, cada vez más lejos, y cada vez más cansado:


Dímosle bozes, y él respondía, ya como cansado.


La nao almiranta venía detrás, con Pedro Sarmiento de Gamboa al mando. A gritos fue avisada su tripulación para que intentaran rescatar al desdichado marino, pero durante la arriesgada maniobra que debían realizar a punto estuvieron de romper el bauprés de la nao capitana, de tan cerca como pasaron de ella, que ya había virado y se encontraba al través.
 

Después de que fuera imposible rescartarlo con la nao almiranta, el muchacho dejó de responder a las voces que le daban desde los navíos, por lo que creyeron que se había ahogado:


Bolvimos a dar bozes llamando el moço, y no respondió. Entonçes entendimos que ya era ahogado, y les dixe a todos que [nos] comendásemos a Nuestra Señora, que ella lo guardaría, y así lo hizimos.


Apenados por la pérdida de su compañero, tras las oraciones algunos seguían gritándole con la esperaza de escucharle, pues en la noche y demasiado alejados, era ya imposible verlo. Y al fin, el joven respondió. Aquellos gritos fueron recibidos con gran alegría en la capitana. Había que actuar rápidamente, así que dos de sus compañeros se lanzaron al agua. Eran los marineros Domingo Hernández y Gallego, y Juan Rodríguez Méndez. Lo hicieron portando un «escotillón» —la puerta de una escotilla— atada al cordel de una sonda por un extremo, y al navío por el contrario, de la que pudiera valerse el ya casi ahogado. Dándole voces para no perderlo, pudieron al fin llegar hasta él y auxiliarle.


Yvan los dos marineros dándole boz[es] para adivinar adónde estava, y desta manera llegaron a él y pusiér[on]le sobre el escotillón porque ya estava cansado el moço de nadar, que [ha]vía una grande hora que andava en el agua.


Así, tras pasar más de una hora en el agua, desde el navío fueron tirando del cordel con mucho tiento para que no rompiera, y el agotado muchacho pudo ponerse a salvo a bordo. Entonces, todos tuvieron la certeza de que la mismísima Virgen había obrado un milagro, puesto que algunos aseguraban haber visto una luz encima del mozo, y él mismo confirmó que había visto una luz sobre sí.


Truxeron el moço al navío, que yo entiendo que Nuestra Señora milagrosamente le libró porque, estándole encomendado a ella, uvo algunos que dixeron que veyan una luz adonde el moço. Respondía como una candela, y él mismo dixo, después que le avían traydo al navío, que él avía visto una luz sobre sí.
 

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Tannhauser Estudio


Explora Historia, junio de 2021.